Mi perfil
Regístrate con
- ó -
Recuperar contraseña

La “Generación Dorada” de Chile: ¿Ahora sí que sí?

generacion-2015-800x400_2
Agregar a favoritos

Como pocas veces, “La Roja” llega con un elenco que invita a soñar en la Copa América, pero también que nos hace guardar la mesura ante los fracasos más recientes de nuestra historia deportiva.

Mis recuerdos con la Selección Chilena y sus escuadras han tenido más decepciones que alegrías, más allá de los últimos “años dorados” que se han vivido en “La Roja”. Aún están frescos, por ejemplo, las veces que abría un álbum o alguna revista Don Balón o Deporte Total en la que revisaba a los jugadores que defenderían a nuestro equipo en certámenes importantes.

Salas, Zamorano, Margas, Vargas, Rozental, Suazo… varios nombres que representaban en ciertos momentos lo que uno pensaba que era “lo mejor” que teníamos, pero siempre en dichos periodos algo faltó. “Falta defensa”, “no tenemos mediocampo”, “no hay arqueros”…fueron frases que salían cada vez que analizaba las listas que entregaban los técnicos.

Ese fenómeno parece ser lejano hoy en día, gracias a la cantidad de jugadores que están brillando en Europa. Si hasta hace algunos años debíamos conformarnos con tener a sólo 1 exponente “brillando” en un club de cierta relevancia en el “Viejo Continente”, hoy contamos con el privilegio de tener a verdaderas estrellas en sus equipos y que son puntales en las campañas.

Desde Bravo, pasando por Medel, Vidal y Sánchez, parece ser que por fin tenemos una escuadra potente en todas sus líneas, y que gracias al estilo de Sampaoli podemos pararnos de igual a igual ante cualquier rival, sin importar lo que suceda tras el pitazo final.

Con esto, varios se han aventurado en que “ésta es la generación dorada del fútbol chileno”, “ahora sí que podremos quitarnos la chapa”…pero lo cierto es que dichas frases han quedado siempre acompañadas de aquellas como “jugamos como nunca, perdimos como siempre” o “para la próxima tal vez se pueda”.

Fresco está el recuerdo de lo ocurrido en Brasil 2014, cuando el elenco de Jorge Sampaoli no pudo superar a los anfitriones en Belo Horizonte. Un dolor que a muchos aún les pesa y que nos hace de hecho despertar en las noches, sobre todo con aquella triste jugada del disparo de Pinilla que golpeó el larguero.

Una espina que también esa generación sufrió en Canadá 2007, cuando unos jóvenes Alexis, Arturo y Gary demostraron aquella fragilidad psicológica histórica del chileno común y sucumbió frente a Argentina, acostumbrada a las grandes ocasiones y a poder hacer frente a lo que sea.

¿Qué le falta a este Chile? Desde el plano de la formación pesa la ausencia de un patrón en el fondo, aquel jugador a lo Elías Figueroa, Lizardo Garrido, Javier Margas, Waldo Ponce o Marcos González que sea infranqueable y que dé un soporte a un bloque defensivo que suele ser la debilidad más explotada por los rivales.

¿Sólo eso pesa? No totalmente. La deuda de esta generación también va desde la disciplina deportiva dentro de la cancha, esa que a veces nos ha hecho caer en desesperaciones incomprendidas y que nos dejan a medio camino en la ruta hacia el objetivo (cómo no recordar expulsiones idiotas como las de Medel ante Venezuela en Argentina 2011).

Chile tiene un equipo con argumentos, con armas para poder dejar atrás aquellos fracasos de 1955, 1956, 1979 y 1987, pero que tendrá una prueba de fuego en casa. Esa misma que con miles de compatriotas, algunos más “peloteros que otros”, ha tenido más penas que alegrías, pero que los hace de todas formas ilusionarse con un torneo tan esquivo como lo es la Copa América.

Quizás desde el 11 de junio, esos sueños que partieron en mi infancia mientras leía la Don Balón o Deporte Total finalmente se cumplan, o en definitiva se consagre ese ideal que ya en esos años asomaba, en los que el fútbol nacional siempre “estará en deuda”.

¿Cómo encontraste este artículo?

Débil Regular Excelente

ad