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¡Crítica maestra! El planeta de los simios: la guerra

LG
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No sé si vieron una película del año uno (D.C.) llamada El planeta de los simios. Se trataba de un grupo de astronautas pelmazos que hacían la gran Teniente Ripley y se quedaban flotando en el espacio no sé cuántos cientos de años y después aterrizaban en un planeta de simios mala onda que andaban a caballo y trataban mal a los humanos que estaban mudos y parecían cavernícolas, y los astronautas pelmazos decían guaja cacha los monos y se las juraban y al final ZUÁCATE, encontraban una estatua de la libertad y ahí el protagonista decía no puede ser y deducía una terrible verdad: los monos son copiones y habían hecho una estatua idéntica a la del planeta tierra, the end.

Bueno el año 2011 hicieron una película increíble llamada Rise of the Planet of the Apes que contaba cómo había empezado la revolución mona, después que todos los monos del mundo se aburrieron de fumar puros, usar suspensores, salir en Friends, etc. El primer mono inteligente se llamaba César y lo creó el mejor científico del mundo (James Franco), pero después al pobre César se lo llevaban a un refugio que en realidad parecía cárcel (Apecatraz) y donde Draco Malfoy los maltrataba y los manguereaba, y les decía cosas hirientes, por ejemplo, aunque la mona se vista de seda mona se queda, o veía tele y decía en voz alta que Viñuela le daba monos, y también le decía al supervisor que iba a quedar como chaleco de mono, etc. Como César sabe que el lenguaje crea realidades, el compadre decide aprender lenguaje, y en una escena le grita ¡No, Draco Malfoy! y en el cine no vuela una mosca. Cuento corto, los monos se pegan un salto evolutivo justo al mismo tiempo que la gripe mutante empieza a matar a todos los humanos del planeta, gracias por la ciencia James Franco.

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El año 2014 hicieron otra película llamada Dawn of the Planet of the Apes que se trataba del mismo mono César pero ahora viviendo en el bosque piolita con sus amigos monos, sin molestar a nadie, hasta que aparecen los humanos y lo arruinan todo, típico. Esta película tiene casi el mismo título de la anterior, y está bien porque no pasa mucho salvo que César pelea con Koba, el simio humanofóbico que puro quería hacer pebre a la raza humana. Y cuando digo “pelea” en realidad quiero decir “mata a sangre fría aprendiendo así una dolorosa lección sobre el costo de la paz y lo cruel e ineludible que es la raza humana a la cual pertenecen igual un poco los monos, Darwin también funciona para el otro lado, simios”. Heavy.

Bueno este es el año de War for the Planet of the Apes y déjenme decirles desde ya que está película debería llamarse Ape-pocalypse Now o Saving Primate Ryan o Schindler’s Link porque Oh. My. Kong. La historia parte con todos los monos viviendo en el bosque, pero han pasado exactamente no sé cuántos años desde la película anterior, y los humanos están más, eh, humanos que nunca. Andan todos organizados en pelotones, incluso con monos esclavizados que los ayudan a encontrar otros monos y arrasar con todo. César se ha transformado en el generalísimo simio, y los humanos lo andan buscando para cesarlo. Pero los monos son maestros y se las ingenian para ganarles a los humanos sin nada de tecnología y con pura furia salvaje, demostrando que todos los simios son fanáticos de los Ewoks y por lo tanto son seres superiores mucho más evolucionados que el ñoño promedio.

La cosa es que algo muy (spoiler) le pasa al pobre César, obligándolo a dejar a su clan mono para ir en busca del Coronel Maldito Desgraciado Infeliz (Woody Harrelson), mientras en el camino le pasan muchísimas cosas, y vamos huyendo del fantasma de Koba y de lo que eso representa. Pista: Es brígido. Y no se engañen cabros, esta es realmente una película de guerra, de esas que a uno lo hacen arrugar la cara y creer que la humanidad es lo peor que le pudo pasar a, eh, todo.

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¿Se acuerdan cuando el director de Kong Skull Island contó por todas partes que se había inspirado en Apocalypse Now para hacer King Kong? Bueno mientras él daba entrevistas, el peliculasta de War for the Planet of the Apes estaba realmente viendo Apocalypse Now. Y estaba anotando cosas, y haciendo dibujitos, y después veía el Making Of, y se iba a acostar y soñaba con Marlon Brando. Porque esta cuestión se va al corazón de un ser que está completamente roto por la guerra, y que ha decidido que el mejor camino es la exterminación absoluta, y the horror, the horror.

Y todo esto con simios digitales increíbles que no se puede creer el nivel de fotorrealismo, gracias Dios por darme globos oculares. En serio cabros, esta es una de las pocas películas en que los efectos visuales son tan pero tan pulentos, que al cabo de un rato a uno se le olvidaba que está viendo efectos visuales pulentos y solo ve a César, a Maurice, a Rocket, etc. Ahí, en la pantalla, criaturas reales y vivas que existen en nuestra misma realidad, obvio. Pero claro, de vez en cuando aparece algo demasiado increíble y ahí uno se acuerda que nada de eso existe, y que los monos no hablan ni andan a caballo con niñitas en la espalda. Vivimos en una era alucinante de efectos visuales, y si no me creen vean esta película y piensen que César es realmente Andy Serkis en leotardo con pelotitas de ping pong en los glúteos. Alucinante.

Todo eso daría lo mismo si la historia fuera mala, pero afortunadamente es maestra. A diferencia de la película anterior, aquí pasan cosas muy grandes, que van a cambiar para siempre el destino del planeta completo. Y se nota, a cada rato. Hay conversaciones (entre los monos, entre César y Coronel Maldito Desgraciado Infeliz) que llegan a doler porque son demasiado importantes, demasiado cargadas. Dicho de otra forma, en esta película pasan cosas que van a terminar en los libros de historia de la civilización simia. No de la humana, porque ya no va a quedar nadie que la escriba (sorry). Y son cosas brígidas, que más encima conectan con el universo Planeta de los Simios que ya conocemos. ¿Se acuerdan que en la película original los humanos eran mudos? ¿Se acuerdan de que una muñeca era muy importante? ¿Se acuerdan de los “espantapájaros” simios? Entonces esta película les va a hacer cosquillas en el alma. Pero la sonrisa no les va a durar mucho, porque esta película es más negra que el corazón de tu ex.

Las películas viejas también eran medio pesimistas y oscuras, ya sé. La primera termina con el giro más deprimente, sorpresivo y cruel de la historia del cine. La segunda termina con la destrucción del planeta Tierra. Y al final de la tercera asesinan a sangre fría a la familia simia protagónica, incluida la guagua recién nacida. Pero esas películas también tenían mucho humor, y aventuras, y esa diversión clásica de película de ciencia ficción (que sí tenía Rise). War for the Planet of the Apes en cambio decide mezclar La lista de Schindler con The Revenant con Children of Men con Apocalypse Now con Los 10 mandamientos porque abajo tu ánimo. Mala suerte. Sorry. Guaja. En el clímax de la película hay escenas increíbles de esas que dan ganas de aplaudir, pero había sido tan brígido el viaje hasta ese momento, que uno estaba ahí con la cara torcida rogando porque no le pasara nada malo a nadie. Especialmente a los cabros chicos o a Bad Ape, ese personaje nuevo que da tanta lástima que después de un rato empieza a dar risa. Bien por él también por ser el primer simio en usar ropa.

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Y bueno, no quiero quitarles más tiempo porque tienen que ir al cine a ver War for the Planet of the Apes. Probablemente sea la mejor película del año, es abrumadoramente buena. Nunca pensamos que César llegaría tan lejos, ni que dolería tanto. Pero aquí estamos. Ave César.

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