Mi perfil
Regístrate con
- ó -
Recuperar contraseña

Rogue One: Una historia con SPOILERS

LG
Agregar a favoritos

Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, muy lejana.

Star Wars: Episodio III ½

Suicide Squad

Está la mansaca en la galaxia. El Imperio Galáctico (mala onda) decidió invertir en una estación espacial redonda capaz de hacer pebre planetas completos (“La Estrella de la Muerte”) en vez de comprar armaduras y cascos decentes para los Storm Troopers que aguanten más que un cachamal.

Los rebeldes están con el P4-T4 agarrado a dos manos porque frente a un arma así van a durar menos que vedette de Jabba, así que ponen en marcha un plan para pitiarse a Hannibal Erso, el ingeniero a cargo de la construcción del susodicho terror tecnológico, sin saber que don Erso tiene la media Perso, porque en verdad es un rebelde de corazón y le puso a la Estrella de la Muerte una debilidad que puede desatar una reacción en cadena que va a hacer explotar todos los cálefonts del Imperio al mismo tiempo, o qué sé yo.

Bueno la cosa es que Hannibal Erso tiene una hija piola que nadie conoce, y consigue mandarle un mensaje diciéndole que lo que los rebeldes tienen que hacer es conseguirse los planos de la Estrella de la Muerte para que cachen el famoso punto débil y así después, qué sé yo, mandar a un campesino a dispararle, preferentemente alguno que sea el hijo secreto de Darth Vader solo para torturar psicológicamente al Imperio.

Y bueno de eso se trata Rogue One, ahora que lo pienso el pergamino al principio de esta película no es tan necesario, con razón no lo usaron.

Spoilers ah.

Bueno cabros por fin se estrenó Rogue One, la primera película que transcurre en el universo Star Wars pero que no tiene ninguna relación con la saga de Star Wars salvo por el hecho de que empalma directamente con el Episodio IV: A New Hope al punto de que termina “minutos” antes de que empiece la otra película. Pero esta es una película independiente ah, no tiene relación con las otras, lo juro.

Como les expliqué en el pergamino introductorio (y como todos los habitantes del planeta Tierra saben a estas alturas) Rogue One se trata de cómo los rebeldes obtuvieron los planos de la Estrella de la Muerte, y la película resultante es lo que muchos de nosotros soñamos cuando se anunció esta cuestión: una película de guerra brígida, sobre una misión muy puntual donde todos los personajes terminan muertos y que muestra al Imperio Galáctico como una fuerza letal en el universo que incluso le hace la competencia a El Imperio Contraataca en lo que a despliegue militar se refiere. La dura: ¿Se acuerdan del comienzo de El Imperio Contraataca? ¿Cuando la flota imperial aterriza en Hoth y empieza toda la chimuchina entre rebeldes vs. camellos galácticos? ¿Y hay que desactivar el escudo para poder salir, y el pobre Luke está dándolo todo en las naves de guerra, y al mismo tiempo Han Solo quiere sacar a la Princesa y el Darth Vader les pisa los talones a todos y Oh My God? Pues que la Fuerza bendiga a Rogue One porque es básicamente esa secuencia durante toda una película hermosa que cualquier fan de Star Wars debería amar (casi) incondicionalmente.

Pero volvamos a la historia. Todo parte con una versión intergaláctica del comienzo de Inglorious Basterds: un soldado imperial brígido llega al campo a “interrogar” a un “humilde campesino” que esconde algo. Tal como Hans Landa, este compadre (Director Krennic) se las sabe todas pero se hace el Larry para efectos interrogatorios, y todo termina en lo mismo: con una jovencita salvándose por los pelos de la muerte y dándole un motivo para su futura venganza, ejalé.

rogue-one

Pasan los años y Shoshanna, perdón, digo Jyn Erso es una “delincuente común” que el Imperio tiene completamente formalizada, aunque nadie sabe que es la hija de Hannibal Erso, lo que prueba que muy tecnologizados serán los del Imperio pero todavía no inventan la identificación con huellas digitales y/o ADN. Lo que ella no sabe es que su papá fue secuestrado por el Imperio para que construyera la Estrella de la Muerte, y pronto va a descubrir que el papá decidió sacrificarse para que a) La dejaran en paz y b) Diseñar la Estrella de la Muerte con una falla cuática que va mucho más allá de la obsolescencia programada, para beneficio de los rebeldes.

Así que un día un grupete de rebeldes liderado por Diego Luna, intercepta la cuca imperial y rescata a la comadre para reclutarla, todo porque un piloto imperial desertó con un mensaje de Hannibal Erso para Saw Guerrera (Ghost Dog), un compadre que es básicamente Darth Vader por Fonasa y que odia tanto al Imperio que hasta los mismos rebeldes le hicieron la desconocida por terrorista extremista paranoico, y lo bloquearon de todas las redes sociales etc. Es tan brígido Darth Fonasa que no confía en nadie y solo Jyn Erso puede conseguir que no los mate por puro tocarle el timbre. ¿Qué tiene de especial Jyn Erso para Darth Fonasa? Pues fue él el que la crió/entrenó. Aaw.

Si encuentran que toda esta parte es innecesariamente complicada, es porque lo es. Hay que estar con así cada pepa para no perderse, y más encima hacen un montón de cosas para que uno esté confundido (la paranoia de Darth Fonasa no ayuda mucho a aclarar qué está pasando). Lo malo obviamente es que desordena una historia que es muy básica y que no tiene para qué enredarse. Lo bueno es que sirve para mostrar algo que ninguna otra película de Star Wars se había atrevido a mostrar hasta ahora, y eso es que los de la Alianza Rebelde no son ninguna blanca paloma. Hay desacuerdos entre ellos, hay algunos que son más extremistas que otros, y peor aún, los locos son tan asesinos como los del Imperio (sorry). Como en las buenas películas de guerra, los “buenos” tienen que tomar decisiones difíciles, pensar siempre en el bien mayor, etc. y ahí tienen a Diego Luna echándose a un pobre gil que no había hecho nada, o a los viejujos de la Alianza peleando sin lograr ponerse de acuerdo y tomando pésimas decisiones, y así. Estas cosas son tan maestras que hasta me dieron ganas de que profundizaran más en este tipo de cosas, especialmente en las aventuras de Darth Fonasa para ver por ejemplo cómo terminó peleándose con la Alianza, o cómo llegó a tener piernas robot y problemas respiratorios (Ya sé que ese personaje salía en unos monitos de Star Wars pero yo quiero ver películas de Star Wars, sorry).

Cuando los rebeldes llegan con Jyn Erso a ver a Darth Fonasa es cuando empieza a formarse el Escuadrón Suicida de esta película, y uno no se da ni cuenta. Están Diego Luna con su robot maestro (C-3PAsperger), el piloto desertor, y se unen aquí dos de los mejores personajes de Rogue One: Los monjes fanáticos religiosos de la Fuerza que viven en Jedha, un planeta-desierto que tiene estatuas gigantes de Jedis tiradas en la arena (momento, ¿este es el planeta originario de los Jedi? ¿Es “Jedi” el gentilicio de Jedha? No sé, qué me importa a mí, me vieron cara de nerd acaso). Bueno la cosa es que estos monjes son increíblemente útiles y aperrados, y uno de ellos es bueno para disparar mientras grita y corre, y el otro es ciego y maestro en artes marciales (Zatoichi Galáctico), así que no me voy a quejar de nada, mucho menos de que se unan a la misión prácticamente a pito de nada y sin que nadie se pregunte nunca qué hacen esos monjes vagabundos en la nave.

rogueone-chirrut-castphoto

Y como en esta película la Alianza Rebelde es pésima, ni siquiera cuando saben del mensaje de Hannibal los compadres abortan su misión de matarlo, ni pescan a Jyn ni a la idea de encontrar la falla de la Estrella de la Muerte. O sea, nuestros héroes son los verdaderos “Rogue” del universo Star Wars, los “solitarios”, los que van por la suya, lejos de la manada. Maestros.

Al final estos pocos rebeldes (más otros más que dan lo mismo) deciden partir solitos al Planeta Disco Duro Space Resort a buscar los planos de la Estrella de la Muerte, y es aquí cuando la película se transforma en un tren de alta velocidad que solo se detiene en la estación Ándate Cabrito, combinación línea Oh My God.

Porque, ¿saben qué? Al principio hubo muchas cosas que me molestaron y que encontré charcha. Y después de verla por segunda vez creo que son cosas que siguen estando. ¿Ejemplos? Podría quejarme mucho de que el grupo se arma un poco a pito de nada. O de que los Erso son bien planitos como personajes. O encontrar que no hicieron nada con el personaje del director Krennic. ¿Para qué establecer que al compadre lo ningunea todo el Imperio incluyendo Darth Vader y Peter Cushing Polar Express si al final lo mataron a balazos no más? ¿No habría sido mejor humillarlo a tal punto que el compadre decidiera no contarle a nadie sobre la debilidad de la Estrella de la Muerte en vez de guardar silencio debido a, eh, su muerte? Imagínense lo pulento que hubiese sido si el “creador” de la Estrella de la Muerte hubiese condenado al Imperio simplemente porque le robaron la gloria. Y a propósito de gloria, ¿hay algo más charcha que “el regreso” del personaje de Diego Luna? Todos sabíamos que el loco no estaba muerto, y ya que claramente es el Han Solo de Rogue One (Chewbacca incluído) ¿por qué no hacer que su regreso a la acción fuese un pelín más glorioso y no el simple “disparo sorpresa” que salva el día? Bueno pero el punto es que todas estas cosas que me molestaron cuando la vi por primera vez, me dieron absolutamente lo mismo la segunda. Y en mi opinión eso es exclusivamente gracias a lo que tenía en la pantalla delante de mí. La verdad es que viendo esas cosas todos mis reparos se hicieron mil pedazos como Alderaan  y no me quedó más que rendirme al placer Star Wars de estar metido en una batalla realmente épica a tres frentes donde todos tenían misiones claras, y estrategias para llevarlo a cabo. En un minuto escuché a alguien llorando de envidia en la sala y miré y era The Force Awakens. Todo el despliegue de peliculismo maestro trabajando exclusivamente para que yo no pudiera cerrar las mandíbulas en ningún momento. Y funcionó.

Yo creo que este es el momento en que declaramos al peliculasta Gareth Edwards un Tesoro Internacional Nerd y le entregamos la llave dorada de nuestros corazones. Este compadre viajó en el tiempo y le peló las cámaras a George Lucas, y mostró todo con esa misma sensibilidad. Cada vez que mostraba criaturas o robots cochinos en la superficie del planeta, cada vez que pasaba un Tie Fighter cerquita de la cámara, yo sentía que estaba viendo algo que ocurría en el mismo universo de Star Wars del que me enamoré. Y eso para mí es el gran mérito de la película. Este loco no quiso imitar a George Lucas, tampoco quiso continuar lo que él hizo. Este compadre agarró todas sus creaciones y trabajó alrededor de ellas. Este compadre no se está riendo de George Lucas se está riendo CON George Lucas y esa es la diferencia.

Esto no debería extrañar a nadie, igual. En Godzilla (2014) hizo exactamente lo mismo. Tomó el concepto de un japonés metido en un traje de goma pisoteando maquetas y lo mostró tal cual, pero con el ojo maestro del peliculasta del siglo XXI. Armó escenas Oh-Dios-Mío-se-me-paran-los-pelos-Steven-Spielberg-marca-registrada y se las puso a sus pixeles como si fueran japoneses en traje de goma pisoteando maquetitas. ¡Y le quedaron filete! Acá consigue lo mismo en el universo de George Lucas. La primera vez que vemos a Darth Vader, el compadre está en un castillo, metido en un tanque de suero igual al que meten a Luke después de que se lo come el Yeti. ¡Es algo nuevo que no habíamos visto, pero es completamente coherente con el universo Star Wars! Sorry J. J. Abrams, pero tienes que entregarle el cetro a Gareth Edwards. Este loco es capaz de invocar a Spielberg (Godzilla) mucho mejor que tú (Super 8). Y ahora lo hizo con George Lucas de nuevo mucho mejor que tú (The Force Awakens). Perdón que me haya puesto tan personal J. J., pero me sacan los choros del canasto y uno tiene su temperamento también.

Este compadre Gareth Edwards muestra al Imperio con un cariño que yo no veía desde El Imperio Contraataca. Y por muchas pifias que tenga, nos muestra un eclipse donde la Estrella de la Muerte tapa el sol en Jedha justo antes de desatar Hiroshima y Nagasaki. Y aunque hemos visto setecientos planetas explotar, lo que hace este loco se siente nuevo… y terrorífico. Cualquiera que ve esa destrucción (donde muere Darth Fonasa) entiende el verdadero poder detrás de la Estrella de la Muerte y lo importante que es destruirla. Eso lo dicen en A New Hope, pero aquí lo sentimos. Curiosamente se siente más impacto y dolor cuando vemos destruir parte de un planeta en vez de la pelota completa. En otras palabras, menos es más. O más es más en este caso porque los efectos especiales son a toda zorra. Lo que estoy tratando de decir es que: A esto me refiero cuando digo que Gareth Edwards se ríe CON George Lucas. ¿Y se acuerdan de cómo se ve el daño llegando a la estratósfera desde la Estrella de la Muerte en ese silencio hermoso? Estamos hablando de serio talento flimbográfico en despliegue, cabros. Muestren respeto. Tuvimos suerte.

fotonoticia_20160127151830-16011571039_9999

Pero todavía hay más gloria: ¿Qué me dicen de ese destructor imperial emergiendo de las sombras justo cuando están guardando el disco satelital de la Estrella? ¿O cuando las naves rebeldes salen del hiperespacio justo encima del Planeta Disco Duro Space Resort ? ¿O cuando el amigo monje mira para arriba y la cabeza de un At-At aparece detrás del humo? ¿O la misma Estrella de la Muerte apareciendo en el horizonte al final de la película? Gracias Dios por darme globos oculares.

La atención a los detalles en esta película es tan hermosa, que cada vez que le disparan a un stormtrooper, se preocupan de darles en el cuello, donde se junta la armadura con casco. Eso es tener una pata en el pensamiento análogo del cine de antes. Yo sé que estoy sonando como don Gruñón Abuelo McMuérete pero dado que Star Wars viene de un mundo análogo, entonces es lo que hay que hacer si quieres hacer una buena Star Wars. Entiendo perfectamente que a todo el mundo le guste The Force Awakens mientras algunos dinosaurios la miramos con desprecio. Esta película parece hecha para esos dinosaurios. No hay tanto chistesito, nos importan los personajes, no me molestaron ni siquiera las referencias a la otra película. Eran tan cortas y tan breves que hasta me alegré de ver algunos. Así que bien por la pata en el cine análogo. Aunque el clímax consiste en (literalmente) apretar un botón, los locos se molestan en poner el archivo en una torre que hay que escalar, de una altura que solo los empresarios descriteriados del imperio podrían idear (o Lando Carlissian, otro empresario descriteriado).

Y bueno podría estar todo el día enumerando las cosas bacanes que se ven increíblemente maestras en esta película, pero todos saben que sería un simple trámite para llegar al que es sin duda El Mejor Momento del Cine Ándate Cabrito 2016. Todos saben de qué estoy hablando. Cuando ese sable láser rojo se activa en la oscuridad revelando la silueta de Darth Vader a punto de escabecharse a los rebeldes más pedidos de la historia del cine. Y justo antes de que a uno le dé el infarto, Vader empieza a correr por el pasillo, azotando contra las paredes a los pobres giles con la Fuerza y avanzando como el Ángel de la Muerte que nunca habíamos visto hasta momento. Y tal como antes dijimos “Con razón le tenían miedo a la Estrella de la Muerte” en este momento decimos “Con razón le tenían miedo a Darth Vader”.

¿Qué tan buena tiene que ser una nueva Star Wars que de alguna manera “arregla” el Episodio IV? De pronto el comienzo de la película de 1977 es mucho más emocionante, más importante, más tenso. ¿O soy yo no más? Arreglan también eso que a muchos nos molestaba de la original: ¿Tengo que creerme que esta estación espacial tiene un punto débil capaz de hacerla explotar entera? Claro que te lo tienes que creer, un rebelde se sacrificó por ponerlo ahí. De pronto Luke tiene un peso mucho más grande sobre sus hombros campesinos. Qué ganas de ver estas dos películas de una, ahí en el cine. Hasta el “A New Hope” tiene un nuevo sentido ahora, y nos despide a todos nosotros con eso. Con esperanza.

Misión cumplida, cabros. Misión cumplida.

¿Cómo encontraste este artículo?

Débil Regular Excelente

ad