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Sherlock: El Fenómeno

Sherlock
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Mi abuela solía retarme por ver demasiada televisión. Su frase favorita era “apaga la tele, lee un libro”. En defensa de mi abuela debo decir que en esa época no existían Los Soprano, Six Feet Under ni Breaking Bad, aunque otra de sus frases favoritas era “no te comas las pepas de la sandía o te va a salir un árbol en la panza”, lo que le quita un par de puntos a la señora.

En una de nuestras peleas, después de apagarme la tele en medio de El festival de los robots, me llevó a la biblioteca y me obligó a elegir un libro. Le dije que quería uno de aventuras y como no habían libros para niños, me regaló una especie de biblia azul que llevaba escrito con letras doradas Las aventuras de Sherlock Holmes.

Sir Arthur Conan Doyle entró en mi vida a los 11 años. No dejé de ver televisión, pero fue el punto de partida de una larga y duradera obsesión con los programas de misterio. Mi abuela lo sintió como una derrota y nunca imaginó que 22 años después estaría sentada frente al computador escribiendo sobre el detective de Baker Street.

Hay muchas reinterpretaciones del investigador inglés. Las últimas incluyen a Guy Ritchie (Snatch, Revolver, RocknRolla) dirigiendo al mismísimo Robert “Ironman” Downey Jr. en el papel de Sherlock y también una versión televisiva titulada Elementary donde Watson es Lucie Liu y Jonny Lee “Sick Boy” Miller es Holmes, pero hasta ahora la única que ha logrado un lugar especial en mi corazón es Sherlock de la BBC.

En julio de 2010 la cadena inglesa revivió la obra de Sir Arthur Conan Doyle con un Sherlock Holmes que aún vive en el 221B de la calle Baker Street, pero no en el siglo XIX, sino en el XXI. La serie británica, creada por Mark Gatiss y Steven Moffat (Doctor Who), se la jugó por un entonces casi desconocido Benedict Cumberbatch (Star Trek Into Darkness, The Fifth Estate) en el papel de Holmes y Martin Freeman (The Office UK, El Hobbit) como el siempre querido Dr. Watson. Sherlock se convirtió rápidamente en un éxito entre la crítica y a casi cuatro años de su estreno es la serie de la BBC más vista de la última década, con más de 12 millones de espectadores.

¿Nunca has visto Sherlock? ¿Viste las primeras temporadas, pero estás perdido en la historia y quieres ponerte al día? ¿Ya la viste, pero te gusta tanto que quieres consumir todos los detalles posibles sobre ella? Para ti está escrita esta columna. Los personajes, la trama, los villanos y todo lo que la convierte en una de las series indispensables en tu televisor, a continuación.

Sherlock

 

Primera Temporada: Cuando Sherlock encontró a Watson

Partamos aclarando que las series británicas suelen ser más cortas que sus pares estadounidenses, teniendo un máximo de 6 u 8 episodios y que Sherlock se la juega por tener solo 3 capítulos por temporada. La gracia es que cada episodio funciona como un mini film de 90 minutos y que cada uno de ellos suele ser mejor que muchas películas.

El primer episodio se titula “Estudio en rosa” y es una adaptación de Estudio en Escarlata, la primera historia que Sir Arthur Conan Doyle escribió sobre el detective, solo que en esta nueva versión el asesino no es un cochero, sino un taxista. Y claro, Sherlock tiene un smarthphone en su bolsillo, su hermano Mycrof es un poderoso alto mando del gobierno británico con vínculos en el MI6 y el doctor Watson viene llegando de la guerra en Afganistán.

Sherlock nos da el primer golpe. Pasados los primeros 15 minutos, la serie nos tiene seducidos por su original adaptación del famoso detective. Sherlock se comunica vía mensajes de texto, Watson relata los casos en un blog montado en WordPress. Ya nos tienen en el bolsillo, es imposible resistirse a este Sherlock 2.0, inteligente, misántropo y geek.

El segundo capítulo se titula El Banquero Ciego” y es quizás uno de los más lentos ya que solo profundiza en el misterio de la semana. Sin embargo, antes de que concluyan los 90 minutos, nos insinúan que tras el caso se esconde una perversa mente criminal. Nos olvidamos de la trama y solo podemos pensar en Moriarty.

“El Gran Juego” es el capítulo en que terminamos de convencernos de que estamos frente a una serie superior a la media. Sherlock Holmes se encuentra al fin con su némesis, un “consultor de los criminales” que se presenta a sí mismo como Jim Moriarty y que en la piel del actor británico Andrew Scott explota en extravagancias, frases inolvidables e histrionismo. La temporada concluye con Sherlock y Watson en el centro de una elaborada trampa montada por su histórico archienemigo.

Sherlock

Segunda Temporada: La Mujer, Moriarty y una canción de los Bee Gees

La segunda temporada se inicia con una imagen de Sherlock. Tiene a Moriarty en la mira y está a punto de jalar el gatillo. Segundos después escuchamos un ringtone. Stayin’ Alive de los Bee Gees inunda la escena. Moriarty pide disculpas y atiende su celular. Una misteriosa mujer está tras al otro lado del teléfono y caemos rendidos ante el mejor inicio de temporada de una serie en años.

“Escándalo en Belgravia” es una adaptación de Escándalo en Bohemia, la historia en que el famoso detective se enfrenta a “La Mujer”, Irene Adler, la única capaz de pararse a su lado de igual a igual y de generar un impacto permanente en su vida. Lara Pulver (True Blood, Skins) interpreta a Lady Adler y en su versión 2.0 es una dominatrix bisexual armada con encajes y fusta. El episodio es un magnífico juego de poder cargado de una inesperada tensión sexual que nos presenta una nueva faceta de nuestro protagonista y que termina convirtiéndose en uno de los mejores capítulos de la serie hasta la fecha.

El segundo episodio, “El sabueso de los Baskerville”, es la adaptación de la tercera novela de Conan Doyle y en él volvemos a centrarnos en el misterio de la semana, sin duda un bajón en la trama en comparación con el capítulo anterior. Sin embargo, justo cuando empezamos a bajar las expectativas, La caída de Reichenbach, el tercer episodio, entra en escena. Estamos frente al esperado duelo entre el famoso detective y su enemigo mortal. Una sensación de angustia nos recorre, algo nos dice que el abrigo de Sherlock Holmes, tarde o temprano, ondeará sobre una cornisa. Un final de infarto de esos que nos obligan a gritarle al televisor y nuevamente la angustia y la desolación de tener que  esperar dos años más por una nueva temporada.

En enero de 2014 terminó la espera. La tercera temporada se estrenó y cada uno de sus tres capítulos fue una joya televisiva. Pero para que contar más detalles si Netflix escuchó las plegarias de los fanáticos y sumó hace menos de una semana la tercera temporada completa de Sherlock a su catálogo permanente; lo único que tienen que hacer es elegir una tarde cualquiera, encender el LG Smart TV y transportarse televisivamente al 221B de Baker Street.

 

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